DE VIVA VOZ

Con más de 40 años de trabajo en medios radiofónicos de Quintana Roo, considera que seguirán siendo un instrumento valioso para informar, a pesar de la efervescencia de las redes sociales

SALVADOR CANTO

“Estar frente a un micrófono en una cabina de radio debe asumirse con una seriedad y una responsabilidad enorme, porque no sabes quién te va a escuchar y no sabes lo que puedes provocar”, afirmó en amena charla con El Despertador de Quintana Roo el destacado periodista Sergio Enrique Cárdenas Escobar.

Con una trayectoria de poco más de 40 años en los medios de comunicación, que comenzó en Peto, Yucatán en 1982, en la radio indigenista La voz de los Mayas, tras viajar a Michoacán y Tabasco dentro del mismo proyecto, llegó a Quintana Roo, donde entre Chetumal y Cancún ya tiene toda una vida hecha.Dejó en claro que a la radio no hay que tenerle miedo, sino respeto porque ha sido, es y seguirá siendo un instrumento valioso para informar, a pesar de la efervescencia que han tenido en los últimos años las redes sociales.

De Viva Voz, recordó que a su llegada a Quintana Roo no fue nada fácil, pues al ingresar a trabajar a Radio Caribe, donde tuvo un programa exitoso que se llamó Contacto 860, que era de denuncias y atención ciudadana, en algún momento “pisó algunos callos” y desde el gobierno “pidieron sucabeza”.

En ese momento —dijo—, probó por primera vez la grilla, la traición y el desencanto, que posteriormente lo hicieron más fuerte para seguir haciendo lo que más le apasiona, que es la radio y poniendo a prueba todo lo que aprendió en la carrera de Ciencias de la Comunicación que estudió en Guadalajara, sobre la cual aclaró: “No me arrepiento de haberla elegido, es más, ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida”.

Sergio Cárdenas, quien ha laborado en la mayoría de las estaciones emblemáticas de Quintana Roo, algunas incluso ya desaparecidas como Radio Pirata, expuso queen “sus buenos tiempos” fue invitado a participar en la política y a buscar algún puesto de elección popular, que no aceptó y de lo cual no se arrepiente en lo absoluto.

Tambiénmencionó que en algún momento le gustaría que lo recuerden como alguien bien intencionado que pensó que las cosas podían cambiar desde la radio y abundó queen algún momento de su vidase centraráen tratar de escribir un libro, “solo que soy muy indisciplinado y en la vidaser disciplinado es importantísimo”.

—¿Quién es Sergio Cárdenas?

Soy un apasionado de la radio, pero de la radio de verdad, la radio que merece respeto, porque hoy desafortunadamente cualquiera agarra un micrófono y dice que ya es locutor y no tengo nada en contra de ellos, pero podríamos decir que soy de los últimos mohicanos de la radio antigua, de la cabina donde estaban los carretes abiertos, en donde se demostraba la habilidad para poder editar todo.

—¿Con quién hiciste amistad al llegar a Yucatán?

—Con Omar Rosado, un gran personaje con quien fuimos “uña y mugre” en todos los sentidos, en el desorden, en el trabajo, pero siempre estábamos aprendiendo cosas nuevas. Después la vida dio vueltas, él salió y yo también y junto a esa generación que estuvimos en esa ápoca de la radio indigenista, La Voz de los Mayas. Yo me casé en Peto y de ese matrimonio tengo una hija que es la luz de mi vida junto a mis otros dos hijos que viven aquí en Cancún y a raíz de esa relaciónyo no perdí contacto con Peto y Herminia, la esposa de Omar, era muy amiga de la que fue mi mujer y ellos han estado en contacto, se fueron a Estados Unidos, particularmente sé que están en un pueblo que se llama San Rafael que está lleno de petuleños. 

—Precisamente, ¿qué recuerdas de tu paso por la Radio Indigenista La Voz de los Mayas?

—Era XEPET La Voz de los Mayas; en aquel tiempo el Instituto Nacional Indigenista, a la cual pertenecía esa radio, tenía una red de radiodifusoras indigenistas en el país, que recuerdo que eran seis, Guachochi, Chihuahua; Cherán, Michoacán; Tlapa de Comonfort, Guerrero; Tlaxiaco, Oaxaca; Nacajuca, Tabasco y Peto, Yucatán. La vida me puso ahí y al seguir la marcha, de repente tuvimos que salir, pero en mi casome fui a Michoacán y luego a Nacajuca y de allá es que vine a Quintana Roo. 

—¿De dónde eres originario?

—Nací en Los Mochis, Sinaloa, estudié en Guadalajara y mi primer trabajo fue en Peto, en la radiodifusora La Voz de Los Mayas.

—¿Cuántos años tienes ya de trayectoria periodística?

—Desde octubre de 1982 y a la fecha ya son 41 años y por fortuna nunca he dejado de trabajar en la radio, bueno, algunas veces tuve algunas salidas rápidasno con muy buenas experiencias, pero he regresadoy ahorita soy un hombre muy afortunado.

—¿Cómo fueron tus inicios en los medios de comunicación?

—Yo llegué a Peto, Yucatán, en la segunda quincena de octubre de 1982 y me acuerdo que llegué en esa época porque ya estaban los preparativos para el día de muertos y todo mundo hablaba de los pibes y todo eso de lo que yo no conocía, más que de Yucatán en general porque lo leí en libros. Mi primer trabajo fue en la radio.

—¿Tuviste alguna participación en la campaña de Luis Donaldo Colosio?

—Ah, mira, ese es un buen recuerdo. Cuando ya se veía venir que Luis Donaldo Colosio iba a ser el candidato surgió aquí un proyecto que incluyó tener un programa de radio para jóvenes y una amiga era la coordinadora en Cancún, yo estaba en Chetumal, me invitó a colaborar con ella y por eso es que vine a Cancún. Lo comenzamos a transmitir en Radio Ayuntamiento y luego si mal no recuerdo también estuvimos en Radio Turquesa; el caso es que iba todo muy bien hasta que llegó la noticia el 23 de marzo de 1994 de que lo habían asesinado en Lomas Taurinas, Tijuana. Me estaban arreglando una videocasetera en el taller de un amigo y en la televisión que tenía prendida comenzaron a dar la noticia de Luis Donaldo y me cayó como balde agua fría, fue impactante porque yo lo conocí en un evento al que fuimos a su casa de campaña y era un tipazo.

—Desde tu perspectiva, ¿cómo ves el panorama actual de Chetumal?

—Acabo de estar hace poco,por el informe de la gobernadora; ha crecido mucho, hay cosas impensables que uno no se imaginaba, pero si hablamos de infraestructura, yo creo que las oportunidades siempre han estado ahí y hay que aprovecharlas; todo cambia y mucha gente se confió en que toda la vida iba a ser así, depender solo del gobierno y hoy no, lo que sí me parece es que ya no van a volver a tener un gobernador y no le veo yo quién pueda serlo, que sea de Chetumal, porque hoy los políticos de antaño, unos se han ido muriendo, otros ya están retirados y la fuerza ya está en el norte del estado.

—¿Cómo ves actualmente el funcionamiento del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social?

—Sin ánimo de querer quedar bien, fíjate que la directora en lo personal me cae muy bien, yo la acabo de conocer, sé que tiene una gran trayectoria en la televisión, siempre la veo metida trabajando; por ejemplo, el día del informe yo veía a una señora que entraba y corría, andaba de un lado a otro y era ella, ella sí le entra a la chamba y me consta y eso que he conocido a dos o tres directores, pero no hacían lo que hace ella.  

—En ese contexto, ¿cómo consideras que ha sido la evolución de la prensa, la radio y la TV, la comunicación social en general, pero sobre la inclusión de las redes sociales?

—Obviamente con la aparición de las redes sociales, absolutamente todo cambió. Te voy a platicar una anécdota: estaba yo en Chetumal transmitiendo un programa que se llamó “Dos a la Una”, que eran dos conductores a la una de la tarde y el concepto era que había un conductor base y a él todos los días lo acompañaba alguien diferente, un día podría ser un poeta, otro un doctor, de tal manera que la visión de cada uno al ser diferente al entorno y su aportación era muy valiosa. Ante el éxito, se pidió que se recorriera a las 12 pero por ello ya no se podía seguir llamando igual y se decidió ponerle “Al medio día, noticias sin sombra”. En una ocasión estaba yo transmitiendo y en una línea telefónica tenía al corresponsal de Cancún, en la otra al de Isla Mujeres y en el teléfono ya estaba recibiendo mensajes de texto, no Whatsapp porque todavía no había y entonces, sí, antes vivir eso era genial, hoy con la tecnología es una cosa maravillosa, siempre y cuando se le dé buen uso.Hubo un cambio radical y quienes no somos jóvenes y no nos metemos a esa dinámica, nos quedamos atrás.

—¿Cuál sería alguna diferencia entre el periodismo en la actualidad y la resistencia tradicional de la vieja guardia?

—Lo primero y, antes que nada, alguien que se dedique a los medios, llámese reportero, locutor o como sea, es ganarse la confianza de la gente. Si la gente te tiene confianza, ya estás del otro lado. Porque ojo, en la radio no es lo mismo el morbo que la credibilidad. El morbo es morbo, la credibilidad y la confianza, eso es otro rollo. Entonces, hoy el periodismo actual está basado mucho en la tecnología y los reporteros de la vieja guardia le tienen que entrar, porque de lo contrario se quedan. Ahorita, lamentablemente, cualquier persona con un teléfono llamado inteligente puede transmitir e incluso manipular lo que quiera compartir, pero realmente para dar una información se necesitan conocimientos; antes la carrera de Ciencias de la Comunicación tenía que ver mucho con las humanidades y ahora más con la tecnología.Los chavos tienen la gran ventaja que manejan bien la tecnología, nosotros tenemos la ventaja de traer el feelingdel periodismo.

—¿Cómo ves a los periodistas hoy en día y su relación con el poder público?

—Cuanto tienes un trato diario y tan cercano es difícil no enamorarse y como periodista estás bien conectado con la política y te va atrapando, te va llevando y llega el momento en donde uno piensa: “si yo fuera el presidente, no haría esto, haría esto otro”. Esto porque estás bien metido y es muy difícil sustraerse al encanto del poder, de estar en un lugar de toma de decisiones en donde puedes cambiar una ciudad, un país. Siempre por naturaleza, en Cancún por lo menos, siempre ha habido en la política, un espacio para un periodista, siempre hay un regidor que fue periodista y ejemplos hay muchos y el más claro, más reciente y más importante es el de la gobernadora Mara Lezama, que salió de los medios.

—¿Cómo vislumbra Sergio Cárdenas a Cancún en los próximos 15 o 20 años?

—Yo quisiera verlo con ojos optimistas, pensar que la ciudad donde nacieron mis hijos va a estar mejor. A veces tenemos la mala costumbre de que otros lo van a hacer y que el gobierno, pero no, los que tenemos que hacer las cosas somos nosotros. Creo que tiene que haber un golpe de timón definitivamente, un cambio de ruta porque está difícil, el asunto y aunque nos cueste mucho trabajo de decirlo, la inseguridad es brutal y ahí tenemos problemas ambientales, falta de infraestructura.    

—¿Hay algún periodista que admires?

—Híjole, aquí en Cancún o Quintana Roo, me voy a abstener porque tengo muchos amigos muy buenos y si digo uno, los demás me van a reclamar, mejor no digo para no herir susceptibilidades, pero a nivel nacional sí, fíjate que hay tres o cuatro ahí, muy buenos y uno de ellos es Héctor de Mauleón, independientemente de fobias y filias políticas; también está Carlos Marín que es de esos tipos rudos, recios con miramientos en donde si tienen que mentar madre lo hacen y asume las consecuencias, también está Rafael Cardona e incluso tal vez por simpatía José “Pepe” Cárdenas. 

—¿Hay algo con lo que te gustaría que recuerden?

—Me gustaría que me recordaran como alguien que cuando Radio Caribe estaba en AM, tuve el primer programa de denuncias que se llamó contacto 860 que era la frecuencia que más que un programa de radio era un fenómeno social donde toda la gente tenía espacio para sus denuncias y se les daba respuesta y yo creo que algún callo pisé que me quitaron ese programa, no pude investigar quién carajos le pidió al gobernador (Mario Villanueva) queme quitaran de ahí. Entonces, yo quisiera que me recordaran como alguien bien intencionado que pensó que las cosas podían cambiar. Fíjate queen aquella ocasiónprobé por primera vez el desencanto y la traición, yo venía confiado de mis otros trabajos, que la buena voluntad, que las cosas si se hacen derecho funcionan y ahí me topé con la grilla, la traición y el desencanto.

—¿Está en tus planes o te gustaría escribir un libro?

—En algún momento de mi vida me centraré para tratar de concretar uno de mis proyectos que es escribir un libro, eso sí me gustaría, solo que soy muy indisciplinado y en la vida ser disciplinado es importantísimo.Pero escribir un libro sería maravilloso, pero no de mi vida, sino cuentos, historias, algunas que otras vivencias.